Conocido como el albergue del amor porque después de muchos días caminando juntos, algunas parejas de peregrinos «consuman» al llegar a ese idílico y romántico (más en verano porque el resto del año, la humedad hace más dificil disfrutarlo) lugar.

 

 

 

Hay quien sostiene que si no has dormido en Ribadiso, te has perdido una parte importante del Camino Francés (hay otras opciones además del albergue público, así como buenos restaurantes que os describimos en la recomendación de la localidad: Ribadiso da Baixo.

Justo antes de llegar a Arzúa es la opción ideal para quien quiere dormir en medio del campo. En verdad no es ni pueblo. Todo lo que te vas a encontrar son establecimientos orientados a dar servicio al peregrino: albergues, pensiones, restaurantes y hoteles.

Es el lugar ideal para pasar la tarde contemplando el paisaje, relajándonos con los pies en el agua y charlando con el resto de pregrinos a falta de dos días tan solo para llegar a Santiago:

Cuesta entender que a tan solo 40 km de Santiago nos encontremos en plena naturaleza y en un espacio con tanta armonia siendo historia del Camino.

Si no optáis por dormir en Ribadiso da Baixo, siempre podéis optar por descansar, comer o visitar el lugar con detenimiento: