Para explicaros en qué consiste el Kumano Kodo, previamente abordaremos brevemente qué nos vamos a encontrar en Japón. Entre quienes hemos visitado el país y hemos quedado embobados con el mismo, es muy habitual recurrir a este argumento para explicar su grandeza: «existen dos planetas: Japón y el resto». En todo momento, percibes un país distinto a los demás. Por las costumbres, la arquitectura tradicional y contemporanea, por su comida, tantas y tantas particularidades, pero sobre todo por la personalidad de los japoneses, tan educados, ensimismados, responsables, elegantes, ceremoniosos. También por la incapacidad que tienen para decidir sobre sus propias vidas ya que el estado incide en ellas mucho más que en la mayor parte del resto del planeta.

Todas estas diferencias están presentes en el Kumano Kodo. Se percibe mucho más que en el Camino de Santiago o en la Vía Francigena que es un camino de peregrinación, sintoista en este caso. Casi todos los japoneses que lo hacen, peregrinan con espíritu religioso. El Kumano es un recorrido de mucha paz, silencio y atmósfera espiritual. Atraviesas numerosos templos y pocos pueblos que además no suelen tener muchos servicios. El concepto no es tanto dirigirse a Hongu que sería el final, sino caminar de templo en templo. Todo está impoluto en este camino ya que a ningún japonés se le ocurre, ni por asomo, ensuciar nada (no hay papeleras ni en el Kumano, ni en casi ningún sitio de Japón. Cada ciudadano se gestiona la basura en su domicilio y fuera de él llevándola a los contenedores oportunos).

Hay múltiples opciones para hacer el Kumano Kodo. La más habitual, si quieres emplear 3 o 4 días es la que parte de Takijiri. Previamente se viaja a Osaka y de ahí a Kii-Tanabe desde donde parte un autobús a Takijiri. Podemos volver todos los días (tras caminar) a Kii Tanabe o dormir en el Kumano. Para ello, tenemos la opción de los templos budistas por los que pasaremos y que ofrecen una acogida austera o dormir con saco y esterilla si no hace mucho frio o alguna de las pensiones o casas rurales que existen en la ruta. Albergues no encontraremos ya que los templos budistas-sintoistas hacen las veces.

Como siempre en nuestros días, es muy recomendable usar el google maps para saber qué nos vamos a encontrar en el itinerario. No tanto para el recorrido ya que está perfectamente señalizado con postes de madera cada medio kilómetro, sino por los servicios o por la cercania a las carreteras que suelen tener restaurantes o tiendas.

El recorrido es mucho más exigente de lo que podamos imaginar. Se suelen plantear etapas de 12-14 km con una duración de 4 horas que se nos hace extraña por exagerada pero es real porque el camino es una sucesión de pendientes ascendentes y descendentes muchas veces a través de peldaños de forma que puede resultar agotador.

En mi caso volví a dormir a Kii-Tanabe para así dejar mis pertenencias en el mismo hostel todos los días y cargar con lo imprescindible. Pero recomiendo dejar la mochila o la maleta en Kii-Tanabe en el sitio que nos alojemos (si acceden a ello) y dormir en el camino, volviendo a recuperarla tras nuestra peregrinación.

Mi primera etapa del Kumano Kodo consistió en caminar desde Takijiri hasta Nonaka Iposugui (de ahí se puede llegar a una carretera principal que está a poco más de un kilómetro) para llegar a KiiTanabe en autobús o a otro lugar donde tengamos el hospedaje, u obviamente dormir en Nonaka Iposugui si encontramos pensión o un espacio donde pasar la noche con nuestra colchoneta.

El segundo dia retomé el Kumano Kodo en Kobiro Toge (algo más allá de Nonaka Iposugui) y llegué al santuario de Hongu, muy visitado por los japoneses. En verdad se plantea como 2 etapas este trayecto. El autobús de Kobiro Toge a Kii-Tanabe pasa por unos pueblos y unos onsen (baños públicos o privados al aire libre) espectaculares. Puede ser una muy buena opción pasar un dia en alguno de estos pueblos.

Durante mis dias en el Kumano en invierno, me encontré a muy pocos peregrinos (uno o dos al día), muy pocos bares y tiendas y mucha amabilidad por parte de los lugareños.

En Hongu acerté quedándome en una guesthouse (en la foto vemos las vistas de la habitacion): Blue Sky Guesthouse. Ultralimpia (como casi siempre en Japón, por otro lado). Desayuno: sopa caliente de maíz, tortilla de un huevo, dos salchichitas, bacon, una ensalidita, una tostada (me trajo 2), un té grande y un yogur. Ah, y mantequilla y merme. En total 7000 yenes. Por pareja, serían 12.000. En euros, 60 y 100 euros aproximadamente.

En Kii-Tanabe dormí en la Buda Guest House dos noches. A 2300 yenes la noche, sin desayuno (20 euros). Se duerme en una sala común con tu vecino/a de habitación al lado y con posibilidad de utilizar la cocina. Tb en la pension de Hongu había cocina.

Es muy importante que tengais en cuenta que tanto en Kii-Tanabe como en Hongu hay oficinas de información del Kumano Kodo. A la japonesa, eso sí. Quiero decir con esto que hay que hacerles preguntas concretas porque sino su cerebro cortocircuitará y no serán capaces de entenderos. En cualquier caso, que sepais que hay una credencial, igual que en el Camino de Santiago pero en este caso gratuita, que se va sellando en distintos puestos (mesas cubiertas de la lluvia) habilitadas con sellos. Los sellos no estaban en muy buen estado, eso sí. Un truco podría ser que selleis convenientemente y al llegar a Hongu pidais otra credencial en la que ellos pueden poner los sellos que tienen en la oficina de los distintos puntos de paso. Es lo que me hicieron a mí, ya que no me explicaron que había credencial en Kii-Tanabe y con las fotos que hice pude demostrarles que había caminado.

Os recomendamos con todas las ganas que si viajáis a Japón camineis por el Kumano Kodo unos días. Es una de esas experiencias únicas en la vida, visitar por tus propios medios el Japón rural y espiritual. Disfrutar de sus templos, su silencio, sus montañas, la soledad que existe en invierno. Lo suyo es dedicar un mes de tu vida a visitar Japón y 3 o 4 días al Kumano Kodo y los onsen cercanos.