Project Description

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Por si os sirve de algo, quien esto escribe tenía algo atragantada la peregrinación a Fisterra porque algunos se dedican a contraponerla a Santiago como fin de nuestro caminar o pedalear (el absurdo y muy dañino a quien quieres más, a papá o a mamá que escuchábamos de niños). Sin entrar en semejante juego, sí os desvelo que llegar caminado hasta el Océano Atlántico y posteriormente hasta el Cabo de Finisterre eleva el alma y te proporciona emociones muy intensas. Todo el entorno tiene una atracción especial que merece mucho la pena percibir en circunstancias tan favorables como es la de una peregrinación. Por supuesto que se come de escándalo y hay lugares donde pernoctar de ensueño en Finisterre y alrededores, pero las emociones y sensaciones de llegar a un punto en el que no puedes caminar más, o no tiene sentido hacerlo tras recorrer tu cuerpo cientos, miles de kilómetros, es un sabor más elevado que el del percebe, el marisco más excelso.