Se trata de una recomendación puntual creemos que no muy difundida. No te evitará todos los padecimientos de las aglomeraciones de algunos tramos del Camino Francés y Portugués e incluso del del Norte en verano, pero sí te las puede hacer más llevaderas. Y es la siguiente: comienza a andar verdaderamente tarde. Hacia las 12 del mediodía. Ahora vendrán los «cortarollos» a contarnos todos los inconvenientes. Efectivamente si hace calor puede ser agotador pero no siempre que el Camino está a reventar, la temperatura es alta. Por ejemplo estos días de primavera. Si comienzas a andar a esas horas tan imprevistas, te encontrarás el Camino muy despejado (practicamente nadie de los cientos de peregrinos que han dormido en la misma localidad que tú). Incluso quienes hayan dormido en otros lugares a partir de las 14-15 horas habrán llegado la mayoría a su destino. Evitarás coincidir con la mayoría de peregrinos en los bares más atiborrados y en general, nos parece una experiencia más placentera caminar tranquilamente sin la presencia alrededor de cientos de personas.

Esta «estrategia» requiere obviamente de cierta organización: tendrás que reservar en cada albergue, pensión, hotel o casa rural en el que vayas a dormir y por ello aceptar las condiciones habituales en estos casos (volver a llamar para confirmar, adelantar el importe de la reserva, etc). Evidentemente no la puedes aplicar si piensas dormir en albergues públicos o de donativo pues no suelen aceptar reserva. Si duermes en albergues privados lo normal es que tengan una hora de salida tipo las 8 o 9 de la mañana (si es pensión u hotel podrás seguir hasta las 11 o 12 obviamente si lo deseas). En cualquier caso, salvo que tengas el sueño bien profundo, a partir de las 6-7 de la mañana es dificil que puedas seguir durmiendo por el ruido que harán el resto de peregrinos. O bien te lo tomas con tranquilidad hasta el mediodía (desayunas, lees, enredas con el móvil, preparas las etapas siguientes) o bien te dedicas a visitar los atractivos de la localidad. El caso es ir contracorriente.

Empezar a caminar a esas horas tan intempestivas requiere también de mucha mentalización. Mucha gente pensará que no sabes lo que haces cuando es todo lo contrario. Teniendo tu cama asegurada (estate en contacto varias veces con el albergue o pensión para que no haya ningún contratiempo), podrás disfrutar del Camino placidamente sin padecer las aglomeraciones de las que hablamos.

Este es nuestro «truqui». ¿Nos quieres contar algún otro para caminar sin agobios en los tramos más masificados del Camino de Santiago?